¿Qué es el reiki?

La palabra reiki en japonés significa “energía vital universal”.  Rei se traduce como “fuerza vital”. Es esta fuerza vital que habita y actúa en cualquier materia – animal, vegetal o mineral. El Ki se define como la energía vital que gobierna el universo. Es cuando esta fuerza sale de nuestro cuerpo que pasamos de la vida a la muerte.

Todos los elementos vivos contienen y liberan Ki. Sin embargo, los maestros de reiki están conectados con la fuente inagotable de Ki en el universo. Constituyen un vector para transmitir esta energía a los demás.

¿Cómo funciona?

Cuando el practicante transmite el reiki con sus manos, estimula la capacidad de autorregulación del cuerpo del paciente. La energía así transmitida impregna profundamente a la persona que está siendo tratada, alcanzando el punto preciso donde se originan las enfermedades. El Reiki va directamente a la parte del cuerpo que más lo necesita, ayudando a liberar bloqueos de energía, liberando al cuerpo de sus toxinas y trabajando para restaurar el equilibrio. El Reiki también ayuda a las personas a asumir y les permite adoptar los cambios de actitud y estilo de vida que contribuyen al bienestar.

Reiki es un concepto holístico, una manera sana y natural de aliviar las aflicciones intermitentes o crónicas, a la vez que proporciona un bienestar emocional y moral general.

El Reiki es adecuado para todas las personas, jóvenes y mayores, mujeres embarazadas y aquellas que se someten a una cirugía. También tiene una acción tonificante y permite a los que están sanos seguir siéndolo. La práctica de Reiki nos fortalece espiritualmente permitiéndonos apreciar plenamente todos los aspectos de nuestras vidas y comprender el mundo como deberíamos.

Como todas las terapias alternativas, el reiki no puede reemplazar de ninguna manera a la medicina tradicional, aunque algunas personas, usando su libre albedrío, deciden lo contrario. Sin embargo, ningún practicante de reiki puede aconsejar sobre temas médicos, tratamiento, o si alguien debe interrumpir o dejar de consultar a su médico.

Tal vez sólo haya un curador: ¡Amor!

Cuando me encierro, me siento separado de los que me rodean y de los acontecimientos de este mundo. Por otro lado, cuando estoy más abierto y atento a los demás, me siento más cerca de ellos y siento, en cierto modo, un sentido de unidad. La experiencia me demuestra que el amor sana precisamente porque induce esta sensación de unidad y que el reiki mismo constituye una expresión de este amor.